El horario de verano, al banquillo

El horario de verano, al banquillo

Ciudad de México, 6 Marzo 19 (La Jornada).-  El horario de verano que se aplica entre abril y octubre de cada año está a debate a escala mundial. En México se estableció en 1996, pero no se ha puesto en marcha en todo el territorio: las comunidades indígenas no modifican su reloj, porque es el horario de Dios, ni en los estados de Sonora y Quintana Roo se instrumenta.

En la Unión Europea, cada país deberá definir si continúa la alternancia de horarios antes del 31 de de marzo, una vez que el año pasado el resultado de una encuesta reveló que la mayoría de la población está en contra debido a los efectos negativos en la salud.

En México, las diferencias al respecto llegaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2001.

El ex presidente Ernesto Zedillo expidió el decreto que estableció el horario de verano hace 23 años. En 2001, a partir de una consulta que realizó en Ciudad de México, el entonces jefe de gobierno, Andrés Manuel López Obrador, determinó que la urbe quedaba al margen de la medida; emitió un decreto y presentó un recurso de controversia constitucional ante la Corte. El entonces presidente de la República, Vicente Fox, emitió un decreto para que la capital no se excluyera de la modificación del reloj.

El máximo tribunal resolvió que ninguno de los dos tenía facultad para cambiar el horario y que, de acuerdo con la Constitución, le correspondía al Congreso de la Unión dirimir el asunto. Fue cuando el Legislativo expidió la Ley del Sistema Horario.

Ahora, el diputado de Morena Carlos Castillo Pérez impulsa en el Congreso de Ciudad de México cambiar esa normativa.

Uno de los objetivos que Zedillo argumentó en el decreto para establecer la medida fue que con ello se reduciría la demanda de energía eléctrica, así como el consumo de los combustibles utilizados para su generación y así bajaría la emisión de contaminantes.

De acuerdo con reportes del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica, con la participación de la Comisión Federal de Electricidad y del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, el horario de verano en 2017 generó un ahorro de mil 311 millones de pesos, equivalente al consumo eléctrico anual de 589 mil casas habitación o al consumo de electricidad de Tlaxcala y se podrían obtener mejores resultados con otras medidas, consideró Daniel Chacón, experto de la Iniciativa Climática de México. Aludió que Arizona y Hawai, en Estados Unidos, tampoco modifican el horario.

La encuesta que realizó la Unión Europea reveló que la gente está en desacuerdo con la alternancia de horarios y prefieren mantener todo el año el reloj de verano; 84 por ciento estuvo a favor de eliminarlo por la salud y escaso ahorro de energía.

Por Angélica Enciso L.

 

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